Este es el proyecto que desarrolló un grupo de alumnos de la Århus University (Dinamarca) para la asignatura de Sistemas Integrados: una máquina de Turing completamente funcional y con sus partes mecánicas realizadas con bloques de Lego.
En Lego of Doom, blog del proyecto, han hecho un completo seguimiento del proyecto desde septiembre del año pasado hasta hoy con interesante información sobre la máquina y el software utilizado para hacerla funcionar.
El modelo de Samsung, denominado P2370L, incorpora la tecnología LED BLU (Light Emitting Diode Back Light Unit) en lugar de equipar CCFL (lámpara de luz fluorescente de cátodo frío) como los LCD que le permiten reproducir colores más brillantes y tener mayores ratios de contraste que otros monitores.
El aparato tiene un grosor de tan solo 16,5 mm y múltiples ventajas frente a los LCD: un 30% menos de consumo, mayor longevidad y resulta mucho menos dañinos para el medio ambiente al no contener elementos altamente contaminentes como mercurio o plomo. Además se ha eliminado la pintura con esprays del proceso de producción para mejorar el reciclado de los monitores.
Estas son algunas características más del modelo:
LEDs blancos.
23 pulgadas.
Altísimo contraste de 2.000.000:1.
Altísima velocidad de respuesta de vídeo (2 milisegundos).
Aunque la imagen (click sobre ella para ampliar) no tiene ni de lejos la misma resolución que la que vimos del Atlantis, es bastante útil para hacernos una idea de cómo es por dentro la cabina.
Me ha sorprendido mucho su completa austeridad: pocos indicadores y relojes y bastante estrecha. Parece más un ultraligero que una aeronave capaz de orbitar la tierra.
Segun la web de Science Commons, uno de los mayores problemas con los que se encuentran los investigadores a la hora de abordar su trabajo es la dificultad con la que se encuentran cuando quieren consultar trabajos o documentos existentes que puedieran facilitar sus investigaciones.
Mucha información se esconde en inmensas y recónditas bases de datos o, archivos universitarios o simplemente, se blinda con contratos para impedir su uso o reutilización en posteriores investigaciones. Esto supone que muchas veces los investigadores se vean obligados a reinventar la rueda para poder llegar a resultados que ya han sido alcanzados previamente y que facilitarían y abaratarían otros estudios.
En la web de Science Commons ilustran el problema con un sencillo y comprensible ejemplo: el tiempo que trascurre entre la identificación de un gen y el desarrollo de una medicina es de 17 años. En ese periodo de tiempo hay gente que muere. Rotundo.
Para evitar todo esto nace Science Commons, una licencia basada en Creative Commons y que supone la “continua producción y reutilización de conocimiento como núcleo del método científico” y que se traduciría, principalmente, en tres puntos:
Conseguir que los investigadores y organizaciones liberen los resultados y documentos de sus investigaciones y que puedan ser reutilizados en otras investigaciones.
Lograr el acceso a la información y materiales de investigación con un único “click”.
Integrar información fragmentada.
A continuación podéis ver un vídeo introductorio donde se presenta la iniciativa o visitar la página de Science Commons donde hay toneladas de información útil sobre el proyecto.
Los almacenes de la empresa Gap han implantado un sistema de almacenaje robotizado que permite a sus operarios recibir directamente desde las estanterías los productos que tienen que manipular sin tener que perder el tiempo en buscarlos y transportarlos desde el almacén.
Este sistema logístico consta de una serie de carretillas elevadoras robóticas que conocen el lugar donde se almacena cada uno de los productos de las existencias de la empresa, localizan la mercancía en los estantes y la transportan directamente a los operarios buscando las rutas a óptimas por los pasillos. Además gestionan sus propias baterías recargádolas durante 5 minutos cada hora.
Estos robots han sido desarrollados por ingenieros del MIT para una pequeña empresa denominada Kiva Systems que ya ha puesto en funcionamiento más de 1.000 máquinas en 12 almacenes.