El protagonista del vídeo fue el primero de su grupo en lanzarse por la pendiente y, lo que parecía un simple descenso en esquí por las montañas de Alaska, estuvo a punto de costarle la vida.
La avalancha, de unas proporciones considerables, le arrastró durante casi 500 metros en tan solo 20 segundos pero parece que ese día la suerte estaba de su lado: su descenso se frenó a poco de caer por un precipicio de 30 metros de altura y un dedo de su guante quedó fuera de la nieve lo que permitió a sus compañeros divisarle y desenterrarle.
No es difícil imaginar la agonía que se debe sentir en una situación así. Solo basta escuchar su respiración (el ruido que se oye es su pecho golpeando contra el abrigo) y los gemidos de angustia del esquiador recogidos con la cámara que llevaba acoplada a su casco.
A partir del minuto 1:15 comienza la avalancha y hasta el minuto 6:05 estuvo enterrado.
Tres razones de peso podrían hacer que el nuevo equipo de la Fórmula 1 se decidiese a establecer su cuartel general en Vitoria: la primera sería que en España se celebran dos de los grandes premios que componen el Mundial (Montmeló y Valencia); la segunda es que en nuestro país se llevan a cabo muchas de las sesiones de entrenamiento de pretemporada; y la tercera, y quizá más importante, es que en Vitoria se encuentra el Centro de Alto Rendimiento de Tecnología Automovilística Epsilon Euskadi.
Este centro, presidido por Joan Villadelprat y actualmente ubicado en Azkoitia, ampliará en poco tiempo sus instalaciones con la apertura de un nuevo complejo de 17.000 m² en Vitoria donde podría operar el equipo USF1.
Las negociaciones aun no están cerradas pero, según palabras del director de la escudería Peter Windsor, Vitoria tiene muchas posibilidades de ser elegida finalmente.
Según un comentario leído en reddit parece ser que es una costumbre bastante extendida hacer surf en invierno en un lago de Parma, Cleveland.
Teniendo en cuenta que allí las temperaturas en esta época del año pueden oscilar entre los -30 y -35ºC es bastante comprensible que a este valiente se le haya quedado esa pinta.
Pese a la polémica desatada en reddit sobre la autenticidad de la fotografía, yo, personalmente, le doy plena credibilidad.
En contraste con los insustanciales y frívolos medios con los que se inauguraron los Juegos Olímpicos de Pekín (y el resto de JJ.OO.) ha sido encendido el pebetero que marca el comienzo de los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 con una ceremonia mucho más sobria y que pone de relevancia cuál es el verdadero espíritu olímpico: “Citius, altius, fortius”.
Con el lema de “Trascendencia, integración e igualdad” la antorcha ha llegado a Pekín tras haber recorrido once ciudades chinas portada por 850 personas y ha encendido el pebetero situado en el Templo del Cielo.
Si hace unos días vinos todos los carteles de los Juegos Olímpicos de la historia (Juegos Olímpicos modernos, claro), ahora le toca el turno a las medallas.
En Medalcount tienen una buena galería fotográfica donde podéis contemplar todas ellas. Desde la medalla de Atenas de 1896 hasta las de los Juegos de Pekín, pasando por la curiosa medalla rectangular de París 1900.
El nadador estadounidense Michael Phelps hizo ayer historia al romper el record de medallas de oro olímpicas conseguidas por un mismo deportista. Su marca asciende a 11 medallas de oro de las que 5 las ha conseguido en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Ayer, tras alcanzar su última victoria, reveló la dieta que sigue para poder entrenar durante cindo horas diarias, seis días a la semana: la extraordinaria cifra de 12.000 calorías diarias, seis veces por encima de lo normal en un adulto.
Desayuno: Phelps comienza el día con tres sandwiches de huevo frito, queso, lechuga, tomate, cebolla frita y mayonesa. Más adelante engulle dos tazas de café, una tortilla de 5 huevos, un tazón de sémola y puré de maíz. No contento con esto termina con tres rebanadas de pan cubierto de azúcar y tres porciones de bizcocho de chocolate.
Comida: suele comer alrededor de medio kilo de pasta enriquecida y dos sandwiches grandes de pan blanco de jamón y queso generosamente untados con mayonesa. Para beber: una cantidad de bebida energética equivalente a 1.000 calorías.
Cena: para reponer las colorías quemadas durante el día, vuelve a comer medio kilo de pasta enriquecida, esta vez en forma de pizza, y otras 1.000 calorías de bebida energética.