Dentro del material didáctico que contiene la web del Centro de Estudios de Ciencia Genética de la Universidad de Utah hay una interesante aplicación flash con la que podremos experimentar con las escalas celulares y apreciar sus diferencias de tamaño.
Partiendo desde una cuartilla con letra impresa en Times Regular de 12 puntos, un grano de café o uno de arroz, podremos ir haciendo zoom con una barra inferior hasta llegar a la escala atómica del picómetro (pm) y observar un átomo de carbono mientras observamos por el recorrido células, virus, orgánulos o aminoácidos y otras moléculas orgánicas.
Como forma de demostrar un nuevo método de fabricación de estructuras biológicas vivas en tres dimensiones, científicos del Instituto de Ciencia Industrial (ISS) de la Universidad de Tokio han fabricado una pequeña figura humanoide de 5 milímetros de alto.
Se ha creado cultivando 100.000 células de colágeno de 0,1 mm recubiertas de células de piel. Tras haber dado forma de muñeco al tejido, se depositó en una solución que permitió que “viviera” durante más de un día.
El equipo de investigadores, liderado por el profesor Shoji Takeuchi, también ha desarrollado exitósamente un método para la biofabricación de células hepáticas humanas que puede ser usado para crear órganos y tejidos a partir de estructuras celulares complejas, según ha declarado Takeuchi.
Su citoplasma contiene abundantes gránulos finos color púrpura que contienen abundantes enzimas destructoras, así como una sustancia antibacteriana llamada fagocitina, necesarias para la lucha contra los gérmenes extraños.
Es una célula muy móvil y su consistencia gelatinosa le facilita atravesar las paredes de los vasos sanguíneos para migrar hacia los tejidos, ayudando en la destrucción de microbios y respondiendo a estímulos inflamatorios. A éste fenómeno se le conoce como diapédesis.
En el vídeo se puede ver como uno de estos neutrófilos fagocita una bacteria. Esta acelerado para que se pueda apreciar en toda su magnitud la persecución a la que es sometida la bactera hasta que acaba devorada por el micrófago.
El vídeo fué realizado por el departamento de Biología Celular del hospital universitario Johns Hopkins (Baltimore, Maryland, EE.UU.).