Este experimento surge cuando el médico de Bill Moorier le recomendó realizarse una resonancia magnégica (MRI) de su cabeza para comprobar que todo iba bien allí dentro, cosa que así fué por fortuna.
Inspirado por el “tour cerebral” de Dustin Curtis se le ocurrió realizar este escáner virtual de su cabeza con las imágenes resultantes.
Su funcionamiento es muy sencillo: después de la carga de la página podremos movernos por la cabeza de Bill usando dos ejes de coordenadas y las imágenes nos mostrarán las secciones de su cabeza correspondientes a estos ejes en tiempo real.
Esta es la primera evidencia del momento en el que un nuevo recuerdo se forma en el cerebro, proceso resultado de las conexiones sinápticas entre neuronas.
El dispositivo, como podéis observar en la foto superior y en el vídeo de la presentación de más abajo, consiste en un caso con diversos sesores que miden la actividad cerebral del usuario y la envía a un ordenador que la analiza e interpreta usando patrones.
BMI utiliza sensores encefelográficos (EEG) para captar las fluctuaciones eléctricas que se generan en el cerebro cuando pensamos y espectroscopios infrarrojos (NIRS) para detectar variaciones en la presión sanguínea cerebral.