La nave Cassiniha tomado las mejores imagénes hasta el momento de lo que puede ser el mayor misterio del Sistema Solar: el gigantesco y extraño hexágono que rodea el polo norte de Saturno a 77º de latitud norte y, probablemente, producido por flujos de vapor. El hexágono fué descubierto a principios de los años 80 por la sonda Voyagery desde entonces su origen ha permanecido como un misterio para los científicos a la espera de poder conseguir imágenes del fenómeno desde un ángulo mejor.
Las cámaras de la Cassini, que captan el espectro visible y tienen mayor resolución que la instrumentación infrarroja de la Voyager, han conseguido las tan deseadas imágenes: un total de 55 fotografías con las que se ha creado un mosaico y una animación de 3 secuencias (podéis contemplar en Cyclops). La región directamente situada en el polo norte no aparece (se puede ver un área negra en las imágenes) porque aun no había salido de la noche invernal en el momento en que las fotografías fueron tomadas.
La labor de los científicos se centra ahora en intentar desentramar el misterio de la formación hexagonal y las nuevas ondas de radiación detectadas en los vértices de la figura.
La NASA y el Jet Propulsion Laboratory (JPL) acaban de publicar el primer vídeo de las increibles auroras de Saturno grabadas por la misión Cassini en el hemisferio norte del planeta.
El vídeo está montado a partir de 472 fotografías tomadas en un rango de 81 horas durante el mes de octubre y con una exposición de entre 2 y 3 minutos lo que ha hecho posible dar tridimensionalidad al vídeo. Además han sido coloreadas para resaltar la aurora.
Las auroras de Saturno, debido a la gran concentración de hidrógeno en su atmósfera, pueden llegar a elevarse a más de 1.200 kilómetros de altitud, mucho más alto de lo que lo hacen las terrestres.
Una breve pero interesante recreación realizada por Roy Prol de cómo hubieran cambiado los paisajes de diferentes ciudades de la Tierra si esta hubiera tenido un anillo como Saturno alineado con la línea ecuatorial.
Los anillos aparecerían cada vez más perpendiculares a la línea del horizonte según nos acercáramos al ecuador del planeta.
Las consecuencias serían mayores que las meramente paisajísitcas, como bien se indica en el vídeo, ya que la luz del Sol incidiría de diferente manera sobre el planeta debido a los anillos. Así que casi mejor nos quedamos como estamos.
Desde que en 2005 se descubrieran que el polo sur de la Encédalo era geológicamente activo y que emitía chorros de vapor desde su superficie, los esfuerzos de los científicos se han concentrado en buscar compuestos orgánicos y agua en la luna de Saturno.
Esta búsqueda parece que ha dado resultados ya que, según un estudio recientemente publicado en la revista Nature, la sonda Cassini ha obtenido evidencias sólidas con el Cosmic Dust Analyser (CDA) de que estas fuentes que emanan del polo sur son de vapor de agua con un alto contenido en cloruro sódico, es decir, salada.
“Necesitamos tres ingredientes para la vida, hasta donde sabemos: agua líquida, energía y los bloques de construcción químicos básicos, y parece que tenemos los tres en Encédalo, incluyendo bastantes moléculas orgánicas complejas”, ha declarado John Spencer, científico del Southwest Research Institute en Colorado. “No significa que exista vida en Encédalo pero ciertamente la materia prima para la vida está ahí para ser usada si no existe”.
Los chorros de vapor emergen del satélite a través de unas grietas de la superficie conocidas como “rayas de tigre” (foto superior) y se especula con que el origen de este vapor sean grandes cuerpos de agua bajo la superficie, incluso quizá un océano. Este agua se mineralizaría por la erosión de las rocas con las que estaría en contacto y ascendería por cavernas para, posteriormente, ser arrojada al espacio.
Pero esto último aun es una hipótesis que se resiste a ser confirmada.
Fotografía superior: imagen de Encédalo donde se pueden apreciar claramente en azul sus características “rayas de tigre” (NASA Planetary Photojournal, alojada en la Wikipedia).
Fotografía inferior: vista de Encédalo donde se aprecian los chorros o fuentes de vapor que expulsa al espacio (NASA/JPL/Space Science Institute, alojada en la Wikipedia).
La oportunidad de poder fotografiar cuatro satélites mayores de Saturno a la vez en su órbita alrededor del planeta se da pocas veces por lo que a la belleza de esta imagen hay que sumarle la dificultad añadida de su captura.
De izquierda a derecha podéis observar Encédalo, Dione, Titán y Mimas y las sombras de los dos primeros proyectadas sobre la atmósfera del planeta.
La fotografía que podéis observar arriba fué tomada por la sonda Huygens, fabricada por la Agencia Espacial Europea (ESA), durante su aterrizaje en Titán en el 2005. Destaca entre la gran cantidad de imágenes que la sonda tomó porque muestra evidencias de la existencia de fluidos en luna de Saturno y, por tanto, en planetas distintos a la Tierra.
El fluido en cuestión es una gota de metano formada en el mismo borde de la sonda (señalada en la parte inferior de la fotografía por una pequeña flecha blanca). Según los científicos la diferencia de temperatura entre la sonda y el ambiente habría producido que, por condensación, hubiera aparecido esta gota.
La atmósfera de Titán, formada principalmente por nitrógeno (94%) pero rica también en otros compuestos como el metano, propano o etano, es muy parecida a lo que fué la atmósfera terrestre hace millones de años siendo, junto a esta, los únicos lugares del Sistema Solar donde se producen tormentas y llueve sobre su superficie (tal y como descubrieron y publicaron investigadores de la Universidad del País Vasco en 2006).